3 Tips prácticos para iniciar con éxito en el negocio de ovinos
Descubre tres consejos clave para iniciar tu producción ovina: selección de corderos, manejo de infraestructura y control sanitario básico.
- Autor: Academia AgroMax
- Categoría: Ovinos y Caprinos
- Tiempo de lectura: 6 min
Iniciar en el negocio de ovinos puede ser un reto si no se cuenta con una base sólida en la selección de animales, manejo de la infraestructura y control sanitario. Aplicar estrategias prácticas desde el principio reduce riesgos y mejora la rentabilidad.
Selección adecuada de corderos para asegurar un buen comienzo
La base para un negocio ovino exitoso es elegir corderos con buen potencial productivo. Se recomienda adquirir animales con un peso mínimo de 25 kg al ingreso, ya que los corderos más ligeros presentan mayor mortalidad y menor desempeño productivo. Además, es fundamental realizar un examen clínico para descartar problemas sanitarios como ectoparásitos o afecciones podales, que puedan afectar el desarrollo y la ganancia de peso. La selección debe considerar también la condición corporal y la ausencia de enfermedades contagiosas.
El manejo diferenciado de los corderos que pesan menos de 20 kg al destete permite mejorar su crecimiento mediante suplementación proteica y un área de pastoreo reservada. Esto evita que lleguen a la encarnerada con peso insuficiente, que perjudica la productividad futura. La adquisición de animales sanos y con buen peso inicial es una inversión que se refleja en menores pérdidas y mejores ganancias durante la recría e invernada.
Planificación y adecuación de la infraestructura para optimizar el manejo
Contar con infraestructura adecuada facilita el manejo de los ovinos y mejora su bienestar. Es recomendable disponer de potreros subdivididos para controlar cargas y rotar el pastoreo, lo cual maximiza la producción y calidad del forraje. Los accesos deben ser seguros y de fácil circulación para el personal y los animales, evitando estrés y accidentes.
Los potreros deben contar con sombra natural o artificial y acceso a agua limpia y fresca, especialmente en épocas cálidas. La superficie debe ser suficiente para la cantidad de corderos, considerando cargas recomendadas de 6 a 7 corderos por hectárea en pasturas reservadas y limpias. Además, el área de encierro para suplementación debe permitir que todos los corderos accedan simultáneamente a los comederos, evitando competencia y estrés.
Para evitar problemas sanitarios, es importante preparar las pasturas con anticipación, reservando potreros libres de ovinos por al menos 60 días y pastoreados por bovinos adultos para controlar la carga parasitaria. Esto asegura un ambiente seguro para la recría y la invernada.
Implementación de un plan sanitario desde el ingreso para evitar pérdidas
El control sanitario es un punto crítico para el éxito de la producción ovina. Al ingresar los corderos, se debe realizar un examen clínico exhaustivo para detectar y tratar afecciones como parasitosis gastrointestinales, enfermedades podales, ectoparásitos, clostridiosis y ectima contagioso. Se recomienda aplicar tratamientos antihelmínticos con drogas de amplio espectro y realizar pediluvios con sulfato de zinc para prevenir el pietín.
Es esencial monitorear la eficacia del tratamiento con análisis coproparasitarios (conteo de huevos por gramo de materia fecal) a los 10 días post dosificación. También se debe controlar la presencia de piojos y sarna, aplicando productos específicos como pour on o lactonas macrocíclicas cuando sea necesario.
Las vacunaciones contra enfermedades como clostridiosis y ectima contagioso deben incluirse en el plan sanitario, adaptándose a las condiciones específicas del establecimiento y la historia sanitaria. Mantener un seguimiento constante y asesoramiento profesional ayuda a evitar pérdidas y a mantener animales sanos y productivos durante la recría e invernada.
Conclusión
Iniciar en la producción ovina con un enfoque en la selección de corderos sanos y con buen peso, la adecuada planificación de infraestructura y un estricto control sanitario desde el ingreso, crea las condiciones para un negocio rentable y sostenible. Estos tres pilares permiten reducir riesgos, mejorar la ganancia de peso y asegurar la salud del rebaño, aspectos esenciales para la viabilidad a largo plazo.
El éxito en la producción ovina no depende solo de la cantidad de animales, sino de la calidad del manejo integral aplicado desde el inicio. Mantener estos principios facilitará alcanzar los objetivos productivos y económicos esperados, contribuyendo al desarrollo de una actividad ovina eficiente y competitiva.
